Rehabilitación Vestibular

Rehabilitación vestibular

Rehabilitación vestibular

La Rehabilitación Vestibular engloba el conjunto de fenómenos de reorganización neurológica que permiten restablecer o compensar, parcial o totalmente, la homeostasis funcional del sistema vestibular y sus órganos asociados tras una lesión. Se basa en ejercicios y actividades que fomentan la reeducación sensorial a través de la neuroplasticidad, siempre orientado a los requerimientos específicos y dinámicos dentro del proceso terapéutico del paciente.

Por tanto, el objetivo es la reintegración del sujeto en sus actividades cotidianas de la manera más funcional y rápida posible, minimizando el impacto en la calidad de vida y especialmente el riesgo de caídas, con el impacto social y económico que genera.

Se requiere un abordaje multimodal y cognitivo-conductual, que se realiza a través de una consulta motivacional, ya que los pacientes asocian frecuentemente conductas fóbicas con una gran carga emocional y social.

La rehabilitación vestibular ha evolucionado con los años y ya no se trata de la prescripción de ejercicios puramente físicos, pues se añade el beneficio de la terapia cognitiva, sensorial, y la exposición a actividades cotidianas o bien la coadyuvancia con instrumentalización (optoquinéticos, realidad virtual, posturografía dinámica computerizada).

La rehabilitación vestibular consiste en un proceso dinámico que aprovecha la plasticidad neuronal para acelerar la recuperación funcional y evitar que se establezcan conexiones anómalas tras sufrir cualquier evento que afecte a los mecanismos implicados en el procesamiento o la función del sistema vestibular.

Los programas serán personalizados, dependiendo de los síntomas del paciente y no tanto de la etiología que los causa; de esto modo, dos pacientes con diferente patología pueden tener un programa muy parecido. La dificultad somatosensorial y visual será progresiva en función de la progresión de la compensación.

Se trabajarán los diferentes mecanismos de neuroplasticidad:

  • Adaptación: reducción de la estimulación sensorial de un órgano periférico, de modo que a pesar de mantener la excitación del receptor, se pueda disminuir o suprimir la descarga aferente de la fibra sensorial primaria.
  • Habituación: mejoria de la tolerancia a los movimientos propios y del entorno. Estos son los síntomas mas trascendentales para la calidad de vida percibida por los pacientes con patología vestibular central y periférica.
  • Sustitución: cuando la carencia anatómica o funcional de alguno de los componentes del sistema vestibular, visual o propioceptivo impide la compensación, se promueven nuevas estrategias para que la información aferente de los sistemas remanentes pueda cumplir parcialmente la del sistema lesionado (ejemplo: el reflejo oculomotor utilizando la información aferente visual y de la via espinal mediante los receptores musculares, articulares y somatosensoriales). Tambien se usa la sustitución cognitiva mediante la reorganización neuronal cerebral.
  • Restitución: recuperación de los receptores o neuronas afectados. Ejemplo: normalización del vHIT tras una neuritis aguda o normalización de las pruebas de provocación tras realización de maniobras de reposición en el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB).

La compensación estática y la compensación dinámica aparecen en la evolución clínica natural, primero la compensación estática (mejoria de síntomas en reposo, es decir, en ausencia de movimientos propios o de estimulación somatosensorial o visual compleja); en segundo lugar, se produce una compensación dinámica. Sin embargo, la compensación dinámica es un proceso más complejo y tardío, y en algunos pacientes nunca llega a completarse. Esto induce a síntomas como oscilopsia, desequilibrio, intolerancia a cambios de posición o vértigo visualmente inducido.

La unidad de rehabilitación vestibular abarca en su enfoque terapéutico a pacientes que presenten vértigo, mareo, inestabilidad y caídas, encontrando un amplio abanico de etiologías y remitentes (Atención Primaria, Neurologia, Otorrinolaringologia, Geriatría, entre otros):

  • Vértigo posicional paroxístico benigno.
  • Neuritis vestibular o cocleo-vestibular.
  • Enfermedad de Meniere.
  • Mareo postural perceptual persistente.
  • Presbivestibulopatia
  • Vértigo central: esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, migraña vestibular, malformación de Arnold-Chiari, tumores de ángulo pontocerebeloso, ictus en territorio vertebro-basilar o con afectación de equilibrio y estabilidad, meningioma, ataxias cerebelosas, CANVAS, entre otros).
  • Otros: paroxismia vestibular, Sindrome de Ramsay-Hunt, polineuropatias o plexopatias, miopatías inflamatorias, y en general síndromes que causen inestabilidad o alto riesgo de caídas.